Oro físico o ETFs: ¿Cual es la manera más asequible?

Invertir en Oro es más fácil que nunca. Comprueba cual es la mejor forma de inversión en oro, oro físico o ETFs de oro para añadir a tu portfolio.
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El oro, en otros tiempos apreciado y utilizado como moneda o inversión, es una de las inversiones más populares hoy en día y por tanto, su tenencia es una cuestión recurrente entre los inversores.

De hecho, los inversores lo utilizan como cobertura contra la devaluación de moneda, la inflación o la deflación, debido a que es considerado un valor refugio durante las crisis económicas y por la estabilidad que provee a una cartera.

La característica más importante del oro hoy en día es la liquidez y existen varias maneras de entrar en contacto con el metal, ya sea en oro físico (monedas, barras o lingotes de oro) como en fondos cotizados o ETF.

Puntos clave

  • Si desea comprar oro, la forma más rápida puede ser comprar lingotes físicos en forma de barras o monedas.
  • Sin embargo, esto lleva asociado unos costes, como las comisiones del distribuidor, costes de almacenamiento y seguridad para evitar robos.
  • Para abaratar estos costes existen varias empresa que ofrecen la posibilidad de compartir lingotes entre varios inversores, además del almacenamiento asegurado a cargo de empresas especializadas como Brinks o Prosegur.
  • Depende de como adquiramos el oro físico también puede ser menos líquido y más difícil o costoso de vender, aunque ya existen empresas que ofrecen liquidez inmediata a precio competitivo y con oro de tu propiedad, como Auvesta o Bullionvault.
  • Los ETF que estan basados en oro además de ser más especulativos, pueden ser una forma más líquida de poseer oro y con menos comisiones, aunque está más sujeto a los vaivenes del mercado financiero.
  • En el caso del ETF se elimina la protección física de propiedad del oro, ya que en este caso no tenemos derechos sobre el.

Oro físico

El oro físico es la manera más directa de estar expuesto al oro. La unidad es el lingote de oro y puede fundirse para crear monedas o barras de oro más pequeñas, entre ellas las de 10gr, 50 gr, 100 gr o 1 oz.

El lingote más común pesa alrededor de unos 12,44 kg o 400 onzas y su pureza es superior a las 995 milésimas (o 99,5%) para que sea considerado oro de inversión.

En el caso de las monedas, la pureza mínima será de 900 milésimas o 90% para que sea considerado oro de inversión, además de haber sido acuñadas antes de 1800.

El valor del lingote está determinado por su pureza y su masa. Aunque una moneda se emita con un valor nominal monetario, su valor de mercado está asociado a la cantidad de oro fino que contiene.

Los inversores pueden comprar oro físico en agentes de metales preciosos y joyerías, aunque cada uno puede tener un precio ligeramente distinto.

Ser propietario de un lingote o una barra de oro lleva asociado unos costes, incluido el almacenamiento y el seguro, además de tarifas de transacción y márgen asociado a la compra-venta.

Además, las barras de oro suelen añadir unos gastos de acuñación.

Si bien, la propiedad individual de un lingote está a reservada a unos pocos inversores (1 lingote equivale a más de 700.000 EUR), la propiedad compartida hace que los costes se reduzcan considerablemente y sea mucho más asequible conseguirlo.

Para ello existen varias empresas que ofrecen la capacidad de compartir lingotes en partes proindivisas eliminando el riesgo y coste de almacenamiento que puede existir en las cajas de seguridad de los bancos o en el domicilio particular, como puede ser Auvesta o Bullionvault.

Al ser considerado como una materia prima o mercancía, está fuera de los vaivenes de los mercados financieros y su volatilidad.

El oro físico está asociado a una inversión más conservativa.

ETFs de Oro

A diferencia del oro físico, los ETF (Exchange-Traded Fund) se pueden comprar igual que las acciones en bolsa. Son instrumentos financieros que están basados en oro.

Los ETF te permiten acceder al oro sin las comisiones de almacenamiento y seguro del oro físico, ya que en ningún momento eres propietario del oro.

Esto implica que cuando un inversor pide canjear sus contratos por oro físico, la entidad le entregará el valor del oro en dinero papel.

Además de los ETF, existen diferentes instrumentos junto a los que forma el llamado oro papel, como los futuros, opciones, certificados o fondos de inversión cotizados en oro entre otros.

Los ETFs asignan una pequeña cantidad de oro determinada a cada uno de los contratos.

El no ser propietario del oro, hacen que el oro papel sea considerado por muchos detractores como un mercado especulativo, al contrario que el oro físico que es más conservador.

Según algunos analistas, los bancos comercian un número de contratos en los ETF muy por encima del valor del oro custodiado, lo que de ser verdad, podría originar una crisis de liquidez en el momento que cada inversor reclamara su parte.

Los inversores en ETF no están exentos de costes, como el índice de gastos del fondo que tienen que pagar anualmente para cubrir los gastos de gestión y costes administrativos.

Un ejemplo es el ETF SPDR Gold Shares (GLD), que es el ETF de oro más grande, tiene un índice de gastos del 0,40%.

Además, tambien pagarás comisiones por operación con tu broker y por compra-venta de contratos, por lo que si eres un comerciante activo tendrás que tenerlo muy en cuenta.

Conclusión

El oro físico está considerado una inversión más conservadora que los ETFs de Oro que son vistos como más especulativos.

Las comisiones para conseguir oro físico suelen ser mayores que las comisiones de los ETFs puesto que no existe el riesgo de almacenamiento.

Sin embargo, los ETFs no otorgan la propiedad del Oro y es más cuestionable su protección o cobertura frente a momentos de depresión económica.

Esto ocurre porque el ETF es un instrumento financiero y en un momento de volatilidad extrema puede existir un riesgo de contraparte, lo que implica que nadie te quiera comprar cuando tu necesitas vender.

Con el oro físico esto no ocurre, porque no tiene riesgo de contraparte, ya que es considerado como una divisa más.

Es decir, no necesitas alguien que quiera comprar para tu poder vender tu moneda, barra o lingote de oro físico, como ocurre con el Euro o el Dólar, el mercado absorve todo el oro y actua de contraparte.

Frente a la falta de liquidez del oro físico hay agentes de metales preciosos que eliminan los riesgos de almacenamiento y seguro contando con empresas especializadas en custodia como Brinks, Loomis y Prosegur, además de ofrecer compra de lingotes de oro en pequeñas partes proindivisas cuya propiedad es del inversor. Como por ejemplo: Auvesta o Bullionvault.